Al llegar a hacer check in llegó una prostituta a la cual detuvieron por qué ya la habitación estaba llena.
Cuando nos pasaron a la habitación 503 olía a humo de cigarro, una de las televisiones no funcionó y los aires acondicionados hacían mucho ruido.
La regadera estuvo goteando toda la estancia y estaba sucia, así que no la usamos. El agua del sink no se iba.
Al abrir el sofá estaba un colchón con todos los resortes salidos y el soporte sin resortes. Tuvimos que bajar a pedir sábanas y todo para poder dormir ahí. Nos dieron almohadas sucias sin fundas, una sábana y una cobija vieja.
En la mañana al bajar al “desayuno incluido” nos dijeron que era continental, pero que solo era una taza de café, una rebanada de pan blanco de caja tostado y un platito con sandía y melón picado. Si queríamos el bufet que ofrecen eran $130 pesos más por persona.