La propiedad es muy bonita y está muy bien cuidada, pero la experiencia en general quedó muy por debajo de lo esperado.
Aunque mi reservación indicaba beneficios por ser cliente VIP, durante toda la estancia no recibí absolutamente ninguno. No hubo ningún detalle, reconocimiento o diferencia que justificara ese estatus.
El servicio en el restaurante es, sin duda, el punto más débil del hotel. Los tiempos de espera son excesivos (más de 50 minutos para recibir algunos platillos) y el personal rara vez está atento a las mesas, incluso cuando se solicita ayuda.
Viajamos como familia y teníamos cuatro habitaciones. Esperábamos un poco más de consideración o flexibilidad por parte del hotel, pero el trato fue completamente impersonal. Incluso cuando se bloquearon las llaves de las cuatro habitaciones al mismo tiempo, tuvimos que ir hasta recepción para obtener nuevos accesos. Como las habitaciones están alejadas, es necesario tomar transporte interno, pero a esa hora prácticamente no había disponible.
Se agradece que el café y el agua sean de cortesía, pero fuera de eso el hotel no ofrece ningún detalle adicional que haga sentir especial al huésped o que invite a regresar.
En resumen, es una propiedad muy bonita, pero el servicio no está a la altura. Por el precio y las expectativas que genera, difícilmente regresaría o la recomendaría.