La ubicación, muy buena. A unos pasos del Zócalo. Area tranquila, justo al lado de la Sría de Educación y Museo del Muralismo. El desayuno, muy bueno y completo, la atención del personal también excelente. Siendo un hotel para viajeros aventureros, creo yo, cumple perfectamente con lo que se espera. Vi varios mochileros, parejas maduras y jóvenes también