Habitación sucia, no servía el aire acondicionado, la coladera de la regadera tapada, el wc tiraba agua, el pasador de seguridad de la puerta principal de la habitación tampoco funcionaba, se escucha el ruido y retumba con la música de los edificios aledaños. El personal totalmente falto de empatía, a excepción de las recamaristas y sin personal de mantenimiento por la tarde- noche para arreglar todos los desperfectos de la habitación. El desayuno bueno. El estacionamiento difícil de estacionarse, con la basura ahí mismo despidiendo olores terribles, desde el día que llegamos nos persiguió una señorita para preguntarnos si nos hospedaríamos y que tendríamos que dejarle las llaves del vehículo antes que saludar si quiera, lo cual es entendible porque el estacionamiento es muy pequeño y hay que mover automóviles, lo raro es que cuando ocupamos salir, no había quien moviera los carros que estorbaban (tendiendo el personal del hotel las llaves de todos). En fin, como se los hice saber al personal del hotel, fatal experiencia que nunca nos había pasado, tuvimos que adelantar nuestra salida un día.