Camino Real Guadalajara. Un hotel que vive de su imagen pasada pero que ya está muy viejo y descuidado. Me dieron una habitación en la que la puerta corrediza que dá al jardín ya no cierra completamente, deja ranuras por las que entran insectos y se cuela el ruido. No hicieron cambio de toallas, y no fue olvido, porque tomaron las que ya estaban mojadas en el suelo, y las colgaron para que se secaran. Terrible.
El restaurante con pésimo servicio, pedí mi cena, pasaron 45 minutos y no sirven. Decido irme y me preguntan si todavía quiero lo que pedí, que me tardan 20 minutos más (???).
Y finalmente, para cerrar con broche de oro, el check out tardó 20 minutos. Tienen una burocracia administrativa impresionante, para hacer un cargo único que tuve durante los dos días de mi estancia. Ponen a novatos a manejar las cuentas, no conocen su trabajo y por si fuera poco, los ponen en entrenamiento en fechas saturadas de clientes, lo que genera colas, molestias, etc. Les quedó grande el mundial.