En si creo que ya es un hotel viejo, las instalaciones o el cascarón se encuentran en buen estado, por ejemplo, el elvador pide a gritos mantenimiento, desde lo lento que es hasta lo notas en el piso que ya se encuentra maltratado.
Las cerraduras de las puertas, ya se ven un poco oxidadas tan es así que la tarjeta se atora al introducirla y para colmo las toallas "blancas" que ofrecen se encuentranuy deterioradas y percudidas, incluso me atrevería a decir que no las cambian diario,ñ
El último día de mi estancia me pude percatar que las sábanas que habían puesto el dia anterior se encontraban manchadas de maquillaje y esto se encontraba en la orilla que doblan en la cabecera, así que no hubo manera de que la camarera no lo notará.
Y lo peor de todo fue que de cuatro días que me hospede, los dos primeros días no hubo agua caliente, al tercero apenas agua tibia y el cuarto fue cuando ya tuvimos agua caliente.
Las recepcionistas del turno matutino con actitudes poco serviciales, sin embargo las del turno vespertino ofrecen muy buena atención.
El hotel se encuentra en el malecón, a mi me asignaron habitación con vista al mar, lo que al principio suena bien, pero, puede ser contraproducente, ya que en la madrugada suelen pasar los automóviles con música a todo volumen y puede resultar incómodo y el hotel en su reglamento indica que el horario para actividades que impliquen más ruido de lo habitual es de 08:00 a 22:00 horas, sin embargo a las 7:00 am comienzan a hacer uso de la "música ambiental" en la zona de la alberca aún cuando no se está haciendo uso de la misma