Nuestra experiencia familiar en el Hotel Occidental ha sido maravillosa. Desde el primer momento nos hemos sentido muy bien atendidos, en recepción, donde queremos agradecer a Nataly su amabilidad con la que nos ayudó a solucionar los pequeños contratiempos que nos surgieron.
Pero, sin duda, queremos hacer una mención muy especial a Joaquín, de restauración. Su trato ha sido excepcional, cercano y muy humano, haciéndonos sentir como en casa en todo momento. No exageramos al decir que es la mejor atención que hemos recibido en un hotel; nuestra estancia ha sido aún más especial y memorable por él.
Además, la calidad del restaurante ha sido excelente, el apartamento muy cómodo y nos hemos divertido con el chico de animación, que ha aportado un punto agradable a nuestra estancia.
Recomendamos este hotel al 100 %, tanto en invierno como en cualquier otra época del año. La piscina climatizada es fantástica (a pesar de que podría ser mejorable el acceso a vestuarios) y la ubicación del hotel es inmejorable.