La única ventaja real de este hotel es su ubicación, ya que está muy cerca del Oceanográfico y de un centro comercial, lo cual resulta conveniente para moverse por la zona.
Sin embargo, la experiencia en general deja mucho que desear. Desde la entrada se percibe un mal olor en el área, lo cual da una mala primera impresión. Además, el día de salida tuvimos un inconveniente importante: aunque el check-out era a las 12:00, la habitación fue bloqueada desde las 11:45. Como nos encontrábamos fuera desayunando, no pudimos acceder para recoger nuestras maletas, lo cual fue muy inconveniente.Los muebles son incómodos y poco modernos, y la habitación carece de elementos básicos como clóset o gavetas para organizar pertenencias. El baño también presenta inconvenientes: la bañadera es demasiado alta e incómoda, especialmente para niños o personas mayores.
Además, no proporcionan suficientes artículos de aseo, y el aire acondicionado no enfría lo suficiente, lo cual afecta la comodidad de la estancia. En general, el hotel necesita mejoras importantes para ofrecer una experiencia más agradable.