El fin de semana del 11 de abril robé una taza.
Cordobesa con casa en Córdoba pero ese finde me alojé en el “hotel oxidao” por el mejor de los motivos. De mi habitación saldría vestida de novia mi hija mayor en uno de los días más importantes de nuestras vidas. No pudimos hacer mejor elección. El trato, las habitaciones preciosas, las vistas sobre la avenida. De lujo, mi primera noche en un hotel de mi Córdoba.
Pero yo robé una taza, la que usé para hacerme una manzanilla esa mañana de ajetreo y nervios. La culpa fue de la propia taza que me decía en letras bien hermosas “HAVE A nice day”.
Y, desde luego, tuvimos un día para no olvidar en la vida.
Al hacer la maleta, miré la taza y le dije tú te vienes conmigo, te quedan muchas mañanas de café recordándome lo feliz que allí me sentí.
Soy muy viajera, y es muy normal que de los hoteles me lleve algunos geles y champús y algún bolígrafo, pero al llevarme la taza sentí algo tan bonito como llevarme para mi casa un trocito de ese día.
Al personal de servicio les dejé una nota medio explicando esto mismo porque lo último que hubiera deseado es que pensaran…”vaya una caradura más” (añadí incluso en la nota, que pagaría por esa taza)
Un saludo y mejor recuerdo del finde en que fui ladronzuela por un día .
Muchas gracias.