El personal fue muy amable desde el principio, el hotel tiene fácil acceso y está bien comunicado. Fui con niños y agradecí que era muy tranquilo y silencioso para dormir. Lo único que podría decir es que si te quedas varios días seguidos el desayuno podría llegar a ser repetitivo, pero para unos días, está genial. Estaba limpio, toallas de sobra, tenían champú, gel de ducha y bodymilk y una tabla para planchar en la habitación. Tele de buen tamaño y temperatura agradable.