Desde que llegamos la persona en la recepción fue muy amable. Tenían una habitación disponible y nos acomodamos de inmediato. La cama muy cómoda. Un la parte de abajo ofrecen café, fruta, agua y algo pequeño para acompañar al café. Si uno planea pasear, el hotel cumple con lo necesario para poder descansar después de un día largo de paseo. Y la ubicación muy buena. A unos paso de la Plaza Mayor y el mercado de San Miguel. Personalmente, nos gustó mucho el hotel. Muy recomendable