El Hotel e muy grande, tiene pocas hamacas en la piscina unas 300 para 2000 huéspedes por lo que resulta misión imposible reservar una,Mucha gente para el comedor y aunque hay 3 turnos y varios resaturantes falta personal en cocina y camareros para tanta gente,Aunque la comida está buena la hora de las comidas son caóticas los camareros tienen mucho trabajo y tardan un poco en tomar nota de la bebida, las bandejas del buffet se terminan muy rápido y en cocina no dan abasto-
Instalaciones muy bien conservadas, alejado del centro de Peñíscola y el SPa muy bueno.