Empezando por lo positivo: el personal de recepción muy atento y amable. Sin embargo, las fotos son muy engañosas. Muestran terrazas y habitaciones amplias que o no hay o no se parecen en nada a las pequeñas. La que nos tocó, un zulo, con los muebles viejos y bastante cutres y nada de luz. La cama muy cómoda, debo reconocer. El baño se ve viejo, con óxido. En algún momento descubrimos una cucaracha. Para más inri, por la mañana a las 08 empezaron con obras.