Hotel muy céntrico con vistas maravillosas al lago Lemán y a los Alpes. Instalaciones impecables. El personal de recepción muy educado y amable. La habitación inmejorable muy amplia, bonita, limpia, con todo lujo de detalles y con vistas. La cama muy cómoda. El desayuno correcto, todo muy casero y el café excelente.