Para empezar la ubicación es buenísima, al lado de la playa y cerca de todo. La habitación era grande y tenía todo lo que puedes necesitar.
La limpieza de este sitio es espectacular, cada día te daban aguas y toallas limpias. Además, te ofrecían toallas para la playa.
El personal es amable y muy atento, tuvimos un problema con el inodoro y no tardaron nada en venir y solucionarlo.
También teníamos el ferry por la tarde y nos guardaron las mochilas hasta que nos fuéramos para no tener que cargarlas todo el día.
En definitiva, ojalá todos los alojamientos de nuestro viaje hubieran sido como este!