La habitación increíble, limpio a morir y una sensación de calidez muy bella. Tranquilo y silencio todo el día, cortinas hermosas y muchas lámparas de techo que podías encender dependiendo de qué tanta luz necesitas. Tiene wifi gratuito, sala de espera y claro la comida me gustó mucho, esperaba menos y me sorprendieron. La TV funcionaba bien aunque no la usamos más que un rato. El baño limpio y con suficiente papel higiénico, toallas gruesas y absorbentes y regadera con cancel, el único micro detalle que la llave del agua fría se cerraba con "maña" pero todo agradable sin duda alguna.
El personal super amable y los elevadores funcionales al 100, mucha seguridad y bueno no tengo quejas, ya que había amenidades y cuando regresamos habían limpiado todo y dejado más. Volvería hasta por puro gusto.