Fue un viaje familiar, las habitaciones cómodas, mi papá con discapacidad de movilidad y la habitación le funcionó muy bien. Solo tuve que pedir un banquito para que se pudiera bañar. Sería bueno tener la opción de un banco para esos fines, o un adulto mayor que deba bañarse sentado, los pisos son muy resbalosos.
De ahí, la camarista muy amable, César de recepción igual. El demás personal de recepción no saludan siempre están en sus celulares.