A veces uno no busca lujo ni habitaciones excepcionales. Buscas comodidad, buen trato y buena situacion. Ried no es una capital europea. Es una ciudad preciosa.
El hotel me encanto. Las habitaciones eran pequeñas pero muy comodas. El baño de los mejores de que he disfrutado. Y sobre todo el trato de todo el personal EXCEPCIONAL. Muy agradecido por todo. Pendientes en todo momento de ti. Por motivos personales es probable que tenga que volver a Ried. Y, si puedo, no dudare en alojarme alli.