La habitacion era algo pequeña pero con todo lo necesario para trabajar o para que una familia (en mi caso) pudiera descansar. El desayuno era delicioso, fue un alivio no encontrarnos con el tipico desayuno de hotel de cadena que no tiene mucho Sabor. El personal del cocina se porto super amable con nosotros, llegamos en la noche y pedimos servicio a la habitacion, pero mi hijo autista solo come huevito, y aunque era sol parte del menu del desayuno, fueron muy amables al prepararme el huevito para que mi niño pudiera comer algo. Estamos muy agradecidos con su empatía.