La recepción fue muy amable y rápida, solo nos tocó una habitación difícil de encontrar y con vista al estacionamiento, pero estaba muy limpia; lastimosamente nos tocó llegar en medio de una remodelación, por lo que era incómodo estar entre polvo, andamios y constructores; la alberca del hotel estaba sucia, y en los 4 días que estuvimos ahí no la limpiaron; las albercas de playa estaban más o menos limpias, solo de repente iban a sacar las hojas o ramas que caían de los árboles pero cada día se veía más turbia el agua, no parecía que le pusieran químicos o algo para desinfectarla. La comida era insípida y cara, el precio no coincidía con la calidad, así que mejor los demás días salimos a comer a otros lugares. En general la estancia fue buena, pero no regresaría a hospedarme de nuevo.