Patricia nos trató muy bien desde el minuto uno, atenta y en mi caso que tenía que trabajar hasta las 15 durante toda mi estancia me ayudó permitiendo quedarme en la zona común hasta que terminaba. En los desayunos, trato cercano y personal. Por supuesto las vistas impresionantes en un entorno privilegiado, con el único sonido de la naturaleza, ganado pastando y un ambiente saludable. Hay que mencionar que al ser un entorno rural, el camino para llegar tiene estrechamientos, pero sin mayor problema si vamos tranquilos y disfrutando del trayecto con precaución.