No tiene estacionamiento pero te ofrecen una taifa preferencial en uno a un par de cuadras, fue fácil la llegada. El desayuno es básico y solo incluye un platillo y café o té, la fruta es a parte. El aire acondicionado funciona perfecto, aunque nos tocó una habitación donde al lado estaba la calle en un primer piso no hubo tanto ruido, la zona es tranquila. Cerca está la calle 47 donde hay un corredor gastronómico así y todo te queda cerca en auto, caminando llegas a Pase Montejo. En la fecha en la que me quedé a penas lo habían inaugurado y la parte del bar de la alberca aún no lo terminaban pero estaba en condiciones para usarse con unas sillas y mesas aunque no había servido de comida si te podían llevar bebidas del área del desayuno. En general está muy lindo el hotel y a gusto.