El personal súper apático, los meseros no atendieron ninguno de los pedidos. Altanería de parte del de administración, no sé qué tipo de huéspedes tratan pero en lo personal el trato fue triste tipo discriminatorio, no sé si por la discapacidad física de mi esposo o tuvieran un código de vestimenta, desconozco más yo no lo recomiendo ni volvería a hospedarme ahí. Lástima porque la instalación está bonita, diferente y con buena ambientación. La única que le deje propina fue a la de limpieza porque eso si, muy limpio desde la entrada hasta las habitación.