El hotel es bueno y bonito la atención muy buena, recibí cortesías como el desayuno que no estaba explicito al momento de hacer la reserva y un par de cervezas cosa que se agradece, la decoración del hotel igual muy buena para un par de fotos
Lo malo, es la zona de repente se siente algo insegura, no es culpa de hotel pero si tienes que tener cuidado al salir. Queda en el corazón de Garibaldi