El entorno es precioso, y el personal muy amable y servicial. El desayuno no está mal, pero el hostal deja bastante que desear. Necesitaría renovarse. La moqueta está muy sucia, la habitación olía mal, en las sábanas había 3 pelos, aunque parecían limpias, puede que se le cayesen a la persona que hizo la cama. Los muebles y el baño antiguos y podrían estar más limpios. La cama y almohadas eran cómodos. El jabón y papel higiénico escasos, pero pedimos más y nos dieron.