En comparacion a varias construcciones refaccionadas que he visitado en cuenca, esta deja un muy mal sabor de boca, tanto en acabados como en detalles de mera higiene (elementos de baño oxidados, dañados o mal instalados) hasta en temas de seguridad como instalaciones electricas que hacen ver un cierto abandono y poco interes en la administracion de estas instalaciones. Aunque la atencion y el servicio otorgado fueron agradables, las instalaciones en general dejan mucho que desear