El barrio donde se ubica el hotel es muy tranquilo, de puede dormir muy bien, no esta muy lejos del centro, sirven buen desayuno, reina la confianza (no hay robos, es gente muy honesta) y lo que mas simpatia nos produjo con mi esposa, es que hay algunas mascotas dando vueltas por los jardines: hay un gato muy dormilon y un simpatico conejito. Nos encantan las mascotas.