El hotel está en muy mal estado, pedimos una cam cuádruple y cuando llegamos nos habían dado una triple con 3 camas pequeñas y lo solucionaron con una con dos, supuestamente, camas dobles. Los colchones horribles. Por lo menos había aire acondicionado, una maquina vieja y ruidosa. Pero lo peor de todo son los huéspedes, corriendo por las habitaciones y dando voces hasta las 4 de la madrugada… Fue por necesidad porque era el único que aceptaba mascotas, aunque les faltó sacar una báscula para asegurarse que no pesaba más de 10 kilos.