Excelente opción si lo que buscas es desconectarte un rato del ajetreo de la ciudad. El ambiente se siente súper tranquilo, estás rodeado completamente de naturaleza, lo que realmente te permite relajarte. El jardín cuenta con área de asador y fogata, los cuales disfrutamos bastante durante nuestra estancia.
Las habitaciones muy cómodas e impecables y cuentan con su cocineta como para prepararte algo sencillo. Ademas, sus vinos muy buenos (recomiendo el mezcla de tintos). El personal por otra parte fue muy amable y atento en todo momento, incluso nos compartieron recomendaciones de vinícolas para visitar. Sin duda es un lugar al que volveríamos y que recomendaríamos sin pensarlo!