La habitación en general bien, la alberca necesita un poco de mantenimiento pero en general bien. La cama súper cómoda, el bar no existe nunca está en funcionamiento, el desayuno incluido no vale la pena, solo te dan opción de desayunar huevos revueltos, estrellados o un omelete. La habitación aún que entraban diario a “hacer limpieza” el baño nunca lo lavaron, en especial la zona de regadera, las toallas a veces las cambiaban a veces no y en ocasiones no ponían el respuesto de toalla de mano o facial.
El personal en Recepción, en especial Orlando muy amable, atento y ameno. Angelita en restaurante muy atenta tratando de atender de lo mejor a pesar de las limitaciones en los productos.