Desde la llegada al hotel, hasta la salida, recibimos real servicio al cliente. El hotel es muy hermoso, limpio y cómodo. Los baños son espectaculares. Sentía que estaba en un spa! La localización del hotel es bien céntrica, con buenos restaurantes alrededor. Pudimos caminar a todos lados, incluyendo a las visitas de museos como el Royal Alcazar de Sevilla.