El personal no podría haber ofrecido una experiencia mejor. Mi marido y yo viajamos con nuestro cachorrito y, desde el primer momento, todo fueron facilidades. Al saber que veníamos con perro, ya tenían preparado todo para él: cuencos para comida y agua, un juguete e incluso un huesito. Creo que también ofrecían camita para mascotas.
Además, después de hacer el check-in y subir a la habitación, nos llamaron para ofrecernos cambiarnos a otra en una planta más alta al enterarse de que mi marido iba a correr una maratón. Como había una boda en el hotel y nuestra habitación inicial estaba en la primera planta, quisieron asegurarse de que pudiéramos descansar mejor.
Por si fuera poco, nos permitieron entrar al desayuno antes del horario habitual precisamente por el tema de la maratón.
Un equipo fantástico, extremadamente atento y detallista. Sin duda repetiremos al cien por cien. Así da gusto viajar.