El hotel era muy céntrico, a 2 cuadras de Paseo de Gracia y media cuadra de la Rambla de Catalunya. El personal fue muy amable.
La habitación era espaciosa, limpia y teníamos balcón hacia la calle.
El baño muy limpio, la ducha con agua caliente abundante y toallas grandes.
Cerca del hotel hay muchas opciones para comer, así como tiendas de diferente tipo