Por años le he compartido las mejores calificaciones por las buenas experiencias que ha sido hospedarnos en lo que, muchas veces hemos sentido, estar como en casa. Sin embargo, en esta ocasión hubo algunos detalles, no menores, por lo cuales la estancia no fue tan agradable. Primero, no se hizo el servicio de limpieza de la habitación. Puedo entender que la ocupación fue alta, afortunadamente. Con los eventos programados en la ciudad y reservaciones hechas, la gerencia debió haber planeado la sobredemanda. Luego, la persona que supervisa debió haberse asegurado que todo estaba bien. De la persona de limpieza no tengo nada que decir, era obvio que la carga de trabajo ese fin de semana era mucha.
Segundo, no había disponibles recipientes para el hielo y no hubo solución al problema al momento de solicitarla en recepción.
Tercero, el aparato de aire acondicionado tenía un fuerte sonido y por momentos no enfriaba adecuadamente.
Por el otro lado, el desayuno estuvo impecable, como siempre y, lo mejor, la atención del personal.
Aprovechando, he notado, tal vez es mi percepción, que hay más personal más joven en recepción. Tal vez, incluir a personas de más edad y experiencia les aporte al resto del personal y los clientes sigamos recibiendo esa cálida atención. Grx por la atención.