El hotel en sí está bien, la habitación tenía un buen tamaño y el desayuno es correcto. Sin embargo, el problema principal es el ruido. A pesar de haber avisado con antelación por correo y también a mi llegada de que necesitaba tranquilidad, la experiencia fue mala.
Me aseguraron que me daban la habitación más silenciosa (cobrándome un suplemento por ello), pero no sirvió de nada; se escuchaba todo. Es urgente que inviertan en una buena insonorización, ya que pagar un extra para no poder descansar es decepcionante. Para colmo, incluso tras informar a la agencia, desde el hotel han declinado cualquier tipo de compensación o ajuste del precio, demostrando cero flexibilidad ante su propio incumplimiento.