Un hotel con detalles que no son propios de un 4 estrellas (puerta del lavabo que no cierra, tope de puerta salido y debajo de un armario, huella de zapato en la ropa de cama, bidet con tapon atascado, cabezal de cama dañado, interruptores dañados y malfuncionando, cadenas del televisor que no se ven, colchón de la cama duro y deformado, y falta se almohadas… además, seriedad y parquedad absoluta de los empleados, rozando, a nuestro entender, la antipatía. Eso sí, silencio y confort térmico en las habitaciones, decoraciòn cuidada y localizaciòn espectacular. No creo que volvamos.