La habitación que nos dieron parecía un cuchitril, hasta el fondo ya aparecía ratonera, se escuchaba todo el ruido de restaurante, del gimnasio, de los elevadores, cualquier gente que pasara caminando se escuchaba, como si no hubiera ninguna barrera, pedí que cambiaran el champú porque se nos agotó y el jabón corporal y solo cambiaron el champú, la crema que tenían según dove, pero te dejaba oliendo a humedad, tuvimos que salir a comprar mejor, el domingo pues no teníamos enterado que el bufet también tenía costo al diferencia de otros días pero bueno eso no es tan serio, el valet parking los dejaron esperando casi 20 minutos atrás, a pesar de que a los 10 minutos fui a pedir que les hablaran por Radio, la tele como de 30 pulgadas, pareciera una tablet, yo creo que cualquier motel de paso hubiera superado las expectativas, también todos los días la llave se desactivaba y tenías que ir activarla de nuevo a mediodía, la verdad es que cosas muy raras para un lugar donde nos decían invitados VIP 🤗