Todo bien con el check in, las personas muy amables y atentas pero el área del restaurante ha dejado mucho que desear, sobre todo en las mañanas a la hora del buffet. Ya no hay mucha variedad de platillos, me he quedado varias veces en Westin y recuerdo más opciones y hoy todo es más limitado. Y de los meseros ni hablar, no se acercan ni a ofrecerte café, hoy domingo eran 4 meseros los que están ahí y mi pareja y yo la única mesa que había y ninguno fue para acercarse a ofrecernos café o ver si queríamos algo, ellos preferían estar platicando quejándose de las condiciones de trabajo, porque si, se escuchaba todo lo que estaban diciendo.