Buena ubicación. El desayuno súper incómodo. Te dan platititos de cartón, nunca había visto ese estilo en estos hoteles. Café de pésimo sabor (máquina). Y tienes que andar migajeando el desayuno americano. Dar como 4 vueltas. Imagínate. Que no te puedas servir tu porción a gusto para desayunar. Ojo que no soy de esas personas hambreadas que se quieren servir 2 kilos de desayuno. El baño no tiene extractor de humedad ni nada. Camas cómodas y regadera rica. Elevadores minúsculos y escaleras escondidas. Pero por el precio que encontré supongo bien.