En general, me ha parecido que era un hotel gestionado/llevado por un grupo de adolescentes que parecían hacer las tareas con pereza, sin un mínimo de decoro con respecto a vestimenta y peinado y a los que si les hablabas, casi ni respondían (tenían mejores cosas que hacer como jugar a/con el móvil).
En la habitación hemos estado también 5 días sin acondicionador de pelo, que no es algo de vida o muerte, pero son detalles que no cuestan mucho y cuentan.