Es un hotel muy bien ubicado, muy bonito, muy bien decorado, la habitación es amplia y muy cómoda. Lo que no me gustó tanto es que no hay recepción y las llaves las bajas a una app en el teléfono, por lo tanto tienes que preocuparte por tenerlo cargado para poder abrir tu habitación. No hacen limpieza diaria en las habitaciones y otro inconveniente es que cierran la entrada por las noches y tienes que usar una entrada alterna que no es nada cómoda sobre todo si llegas con equipaje, ya que tienes que subir varios niveles sin elevador. No tienen restaurante pero ofrecen el servicio de un restaurante cruzando la calle que en lo personal no me gustó, hay mejores en los alrededores.