La ubicación muy buena, con una estación del metro a unos pasos y La Gran Via a 6 minutos a pie. La habitación de buen tamaño, la cama cómoda y el personal muy amable. Sin embargo, la cocineta no resultó tan conveniente, no tenía sartén, ni aceite, ni salero para poder hacer unos simples huevos. Si la quieres por el frigorífico y hacerte unos sandwiches, bien, pero nada más.