Estamos muy decepcionados con nuestra estancia. Para empezar, por mala
Suerte, tuvimos la primera habitación pegada a la recepción ruidosa y con luces prendidas toda la noche. Nada ideal cuando viajas con un bebé. El cuarto estaba un poco sucio, el ventilador nunca funcionó, no nos limpiaron el cuarto aunque nos quedemos 2 noches, y nunca tuvimos agua caliente. La sábanas son como periódico y la cama súper dura. En cima de todo esto, habíamos dejado la ropa de Mi bebé (1 pentatlón y 2 calcetines) a secar a fuera de nuestro cuarto para no ponerlo dentro, y desaparecieron sin explicaciones…. Para mi es lo
Más normal cuando las habitaciones cuentan con una área exterior, de dejar una cosas secando sin riesgo que te las roban.