Si lo que buscas es únicamente un lugar para guardar tus maletas y dormir, Quinta Esencia puede funcionar. Sin embargo, definitivamente no considero que la experiencia corresponda al costo.
La atención del personal de recepción fue amable y siempre intentaron resolver las situaciones, pero las instalaciones y la organización del hotel no lo permiten.
La primera noche me asignaron una habitación distinta porque la que contraté “estaba en reparación”. Me pidieron dejar mis maletas listas para cambiarme al día siguiente. A partir de ahí comenzó una experiencia muy incómoda: terminé cambiando de habitación 3 veces en una estancia de 4 noches.
La segunda habitación era completamente cerrada, sin ventanas y con un aire acondicionado que no funcionaba. El calor era insoportable incluso para una ciudad como Puebla. Posteriormente me cambiaron a otra habitación, ahora sí similar a la publicada en internet, pero nuevamente el aire acondicionado no servía. La única opción era dormir con las ventanas abiertas, lo que implicaba ruido constante por un bar cercano.
Además del cansancio de estar empacando y desempacando diario, nunca hubo claridad sobre cuándo entrarían a la habitación; incluso retiraron un ventilador prestado sin previo aviso y sin realizar limpieza básica.
El hotel tiene una terraza bonita y buenos espacios para fotografías, pero si realmente buscas descansar y tener comodidad durante tu viaje, esta no fue una buena experiencia