Nuestra estancia en este hotel en Toledo fue muy agradable. El hotel estaba muy limpio, cuidado y resultó ser un lugar muy tranquilo, ideal para descansar después de visitar la ciudad.
Aunque está situado en las afueras, se llega al centro de Toledo en apenas cinco minutos en coche, por lo que resulta muy práctico si buscas tranquilidad sin alejarte demasiado. Además, cuenta con parking gratuito, algo que se agradece mucho y que no siempre es habitual en la mayoría de hoteles. También tiene una parada de autobús justo en la puerta, que te deja en el centro de Toledo, lo cual resulta muy cómodo si prefieres no mover el coche.
El desayuno tipo bufé nos pareció muy bueno, variado y con productos de buena calidad. También queremos destacar la atención del personal, que fue en todo momento amable, cercano y muy pendiente de que estuviéramos cómodos.
Mención especial merece Rocío; una de las recepcionistas. Coincidió que jugaba la selección española de fútbol y el canal no estaba sintonizado. Se preocupó muchísimo por solucionarlo y estuvo pendiente hasta conseguirlo. Cuando llegué, ya estaba todo preparado para poder ver el partido, un detalle que demuestra una atención al cliente excelente.
En definitiva, un hotel muy recomendable para alojarse en Toledo: tranquilo, limpio, cómodo, con buen desayuno, parking gratuito, buena conexión con el centro y un personal encantador.
Excelente hotel, muy bien ubicado, a 1 km caminando de la judería, excelente vista panorámica de Toledo, un lugar muy acogedor