Habitación limpia pero con muebles antiguos y desgastados. La bañera ha visto mejores días, y deberían tener una ducha a parte. El lavabo, separado del resto del baño, no tiene pica, por lo que tienes que esperar para lavarte las manos si hay alguien duchandose.
Una de las lámparas parpadeaba.
Los recepcionistas muy amables, y el sitio es acogedor y está más o menos cerca de la torre Eiffel. Pero no parece un hotel de 5 estrellas, más bien de 3.