El edificio tiene un grado de restauración sobresaliente, me encantó. La decoración es exquisita y muy agradable, tienen detalles que hacen del hospedaje toda una experiencia.
Mi único "pero" es algo súper simple y lo pudiera ignorar si no fuera porque resultó muy incómodo colgar la ropa. Los ganchos están hermosos, muy modernos de madera y piel... pero no son funcionales. A casi 2.0 m de altura, no se pueden quitar y colgar un simple pantalón resulto ser la experiencia más complicada que había tenido. Preferimos dejar la ropa en la maleta.
Casona, por favor resuelvan este pequeño detalle y les juro que todo será 100% perfecto!
Gracias por la excelente atención de todo el personal.