No tengo nada malo que decir, ni sobre las instalaciones, ni del personal ni del servicio de restauración.
El hotel está renovado hace poco y está impecable, no solo la decoración, sino que todo super cuidado y limpísimo. La habitación comodísima y la ducha inmejorable.
Todo el personal es súper agradable, desde los recepcionistas hasta las personas encargadas de arreglar las habitaciones.
El restaurante del hotel es súper amplio y muy chulo. Y la comida, buenísima!!! Muy variada, de calidad y muy rica.
Una pena no haber tenido tiempo para poder hacer uso del Spa!!! Para la próxima!!!
La verdad es que fue una elección muy rápida, pero se ha convertido en primera opción para cuando volvamos.