Nuestra experiencia fue mixta. Las habitaciones no están mal, pero sí se sienten viejas y necesitan actualización. Lo mejor del hotel, sin duda, fue la atención en recepción y el personal de botones: siempre amables, resolutivos y con excelente actitud.
Donde tuvimos problemas fue en el servicio de alberca, bar y restaurante. El servicio fue muy lento incluso cuando no había mucha gente; en varias ocasiones las bebidas ya estaban listas en la barra y no las llevaban. Tampoco nos informaron de una promoción activa de 2x1 y cuando preguntamos después, la actitud no fue la mejor. En particular, una persona llamada Josué nos atendió con mala actitud.
Como miembro Expedia VIP teníamos incluida una botella de vino espumoso de cortesía, la cual solicitamos y nunca nos la entregaron.
El área de la alberca también necesita mantenimiento: adoquines deteriorados, toallas viejas y bajo nivel de agua en la alberca.
Buena ubicación y buen personal en recepción, pero el servicio en alimentos y bebidas y el mantenimiento deben mejorar.