La posición es bastante buena. El servicio, la limpieza y el estado son correctos. En ciertos periodos del año se deshabilita el aire acondicionado (imagino para ahorrar) e incluso a principios de Octubre puede llegar a hacer calor, basta abrir las ventanas durante la noche pero la habitación carece de mosquiteras y se llena de mosquitos, es normal ya que el hotel se encuentra en las colinas de la Toscana pero se vuelve incómodo poder descansar durante la noche. El desayuno está bien.